Los Sennheiser HD 280 Pro son audífonos con cable orientados a entornos profesionales como estudios, monitoreo, DJ o producción, donde se necesita aislamiento, precisión sonora y durabilidad. Su diseño cerrado y su capacidad de rechazar ruido externo (~32 dB) los hace útiles en ambientes ruidosos, permitiendo concentrarte en lo que importa: el audio.
El rango de frecuencia es bastante amplio, desde 8 Hz hasta 25 kHz, lo que permite reproducir graves muy bajos, además de medios y agudos con buen detalle. No está diseñado para colorear demasiado el sonido; busca más la fidelidad y que lo que escuches sea lo más cercano posible a la señal original.
Vienen con almohadillas gruesas y cuero sintético, diadema acolchada, estructura plegable y también las copas se pueden girar, lo que ayuda a guardarlos o transportarlos. Aunque pesan algo (unos 220-285 gramos dependiendo de la versión), el diseño busca repartir bien la presión, aunque al principio puede sentirse algo firme en la cabeza.
Al tener cable espiralado largo, pueden mantener distancia de la fuente sin problemas. El adaptador ¼" es útil si los conectas a equipos profesionales o interfaces de audio. No tienen funciones inalámbricas, ni micrófono, ni controles integrados, lo que los hace básicos en ese sentido, pero menos componentes implican menor posibilidad de fallos.





