Los Sennheiser HD 600 son unos auriculares de referencia que se han mantenido muy respetados dentro del mundo audiófilo. Su diseño abierto permite que el sonido se sienta más natural, con un escenario sonoro amplio, lo que mejora la sensación de espacialidad y permite separar muy bien los instrumentos. Gracias a sus drivers de 42 mm, diafragma bien construido y optimización en los imanes, entregan un sonido muy limpio, con muy baja distorsión.
Su respuesta de frecuencia va aproximadamente desde 12 Hz hasta ~40.5 kHz, lo que le da capacidad de reproducir bajos profundos además de agudos extendidos, aunque en éstos últimos rangos se depende de la fuente y amplificación para que se noten realmente. Tienen una impedancia de 300 ohmios, lo que significa que para sacarle todo el provecho es ideal usarlos con un buen amplificador o DAC que proporcione suficiente potencia.
En cuanto a comodidad, pesan alrededor de 260 gramos sin el cable, lo cual no es ultra liviano, pero el acolchado en las copas y la diadema de terciopelo los hacen bastante cómodos para sesiones largas si no estás en movimiento. No aíslan del ruido externo como lo haría un auricular cerrado, lo que los hace poco prácticos fuera de casa o en ambientes ruidosos.
Al ser de diseño con cable y sin controles integrados, no tienes funciones modernas como Bluetooth, cancelación activa de ruido, etc., pero eso es parte de lo que los hace apreciados: no alteran la señal original, buscan fidelidad pura.





